
Charly llegó en 2020, apasionado de las motos y del surf. Se incorporó naturalmente al equipo bajo la tutela de Bruno y muy pronto comprendió el rigor y las sutilezas del trabajo. Ahora, al igual que su afición por el surf, se desenvuelve con soltura en cualquier tarea y no tiene miedo de remangarse su cuero de motorista si es necesario.